They way you want it to

 El silencio ya es mi amigo, la costumbre de la incertidumbre. 

No hay ansiedad, no hay manera de sacarme del camino en el que me puse. 

Me da lo mismo que pienses o que no lo hagas. 

Miro el pasado y no estoy en la misma pagina en la que me quedé varada por mucho tiempo.

Sin respuestas, a la deriva y muy mal.

Estoy en un momento de optimismo si se puede decir, veo las cosas de otra forma.

Soltar me parece una palabra trillada, es algo que existe.

Estoy soltando expectativas ajenas, no me incumben.

El que suma, se nota. El que no, aún más.

No espero señales sin respuesta en el día, no estoy esperando a que me pase la vida por adelante, solo estoy creando.

No se si será signo de la madurez o locura, estoy creyendo en mi. 

Querer estar bien todo el tiempo resulta agotador, abrazo cuando no me permito estar bien.

No soy dura conmigo, bastante es la vida en sí.

Siento tranquilidad, esa tranquilidad y alivio cuando estas muy cansada, te diste un baño y te metiste en una cama calentita. En un abrir y cerrar de ojos, caés en un sueño profundo.

Esa tranquilidad que siento cuando duermo en tu pecho y en que me abrazas.

Esa tranquilidad de estar bien conmigo en silencio.

Esa tranquilidad de estar bien conmigo sola.

Pareciera que pasaron décadas, pero solo fueron unos años de esa noche de no parar de llorar por un corazón roto.

Ya no lo permito.








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